(Autor:
©Chema)
Emilija Petrauskiene - Clive Nichols
Hay dos artistas
musicales femeninas que han significado mucho para mí desde que las descubrí,
hace más de dos décadas. Ambas tienen en común el ser compositoras de todas sus
canciones -tanto las letras como la música-, pero aparte de este hecho, son profundamente
diferentes.
Suzanne Vega es
americana, de Nueva York para ser más precisos. Podríamos elegir su álbum
‘solitude standing’ de 1987 como el más representativo. Incluye la célebre ‘Luka’,
así como ‘Tom’s diner’, a capella en su versión original y remezclada unos años
más tarde.
La voz de Suzanne es
grave, se podría considerar de tipo contralto. Su estilo vocal es sobrio, lo
cual le ha permitido cantar sobre temas realmente duros con una aparente falta
de emoción. Su instrumento es la guitarra rítmica.
El álbum ‘solitude
standing’ me acompañó durante muchas tardes veraniegas de estudio. (Las
carreras de ingeniería, es lo que tienen). Tal vez eso influye en que asocie este
disco a lugares cerrados. Sus canciones me hacen imaginar el pasillo de una
casa en penumbra.
La otra artista es
Kate Bush, inglesa como el té de las cinco. Nos centraremos en su álbum ‘hounds
of love’ de 1985. Ya en su momento fue su disco más vendido y exitoso, pero
además recientemente adquirió relevancia de nuevo, al hacerse viral el tema que
lo abre, ‘running up that hill’.
La voz de Kate Bush es
notablemente aguda, especialmente en sus primeros trabajos. El piano es el
instrumento que la acompañó desde su adolescencia. Sus canciones están inspiradas
en la literatura y en el cine, y se caracterizan por unas letras fantasiosas y
unas interpretaciones vocales muy expresivas, a veces casi teatrales.
‘Hounds of love’ era
un álbum con una original propuesta musical. Su primera cara está formada por
cinco canciones independientes entre sí, entre ellas la citada ‘running up that
hill’ y la que es sin duda mi favorita de Kate: ‘cloudbusting’. La segunda cara
es conceptual: una serie de canciones enlazadas entre sí -sin silencios entre
medias-, que cuentan la historia de una mujer que sobrevive a un naufragio y es
rescatada.
En algunos veranos que
tuve la suerte de pasar en una ciudad costera, escuchaba los discos de Kate
Bush con mi reproductor mp3 durante el camino hacia la playa y el recorrido por
la orilla de la misma. Por este motivo, la música de Kate para mí tiene un marcado
olor y sabor a mar.
Como veis, estas dos
artistas son polos opuestos, en cierto modo. Suzanne Vega trata temas
terrenales con letras concisas y sin grandes florituras vocales. Kate Bush es
pura fantasía y teatralidad. Ambas forman parte de mí, y es que estamos hechos
de las historias que vivimos, de los libros que leemos y de la música que
escuchamos.
Muy interesante tu reto y como lo resuelves.
ResponderEliminarMe encantan las músicas.
Un abrazo.