Desde muy temprana edad, y a partir de lo que su memoria le
permitía recordar, aquellas máscaras la habían permitido aislarse de un mundo
que, a pesar de su esplendorosa belleza, se había empecinado en causarle un
daño, quizás involuntario, del que debía protegerse.
Aquel día iba a ser especial y, seguro, tremendamente
recordado en la historia. Podía intuir la sonrisa de su madre mientras le acicalaba
su cabello, y la ternura de su mirada que en aquellos tiempos había sido más
que nunca la voz de su alma.
La ceremonia iba a ser en la plaza de aquel pintoresco y
lejano pueblo de la ciudad, de donde ya se escuchaba la algarabía y el corretear
de los niños jugando.
Magdalena y su madre caminaban en silencio y cogidas de la mano
por aquellas callejuelas de adoquines grises, quizás asimilando lo que iba a
acontecer y que, sin lugar a dudas, iba a suponer un considerable cambio en sus
vidas.
El crujir de los troncos que daban vida a aquella gran
columna de fuego, era el preámbulo a esa transición que todos en aquel lugar, y
en todas las partes del mundo, habían soñado y pedido a esos dioses que,
parecía, los tenía olvidados.
Y llegó la hora…
Uno a uno, no sin temor e incluso temblor en las manos, fue
despojándose y lanzando al fuego aquellas aparatosas máscaras que los protegía
de un virus que se había instalado en un mundo atormentado, durante diez años, cobrándose
infinidad de vidas, y al que, al fin, la ciencia había conseguido derrotar.
Y llegaron los carnavales…; la ceremonia consistía en echar
las máscaras al fuego y bailar alrededor de la hoguera con la cara descubierta,
libres de cualquier cosa que les impidiera ser y mostrarse desde su maravillosa
e inconmensurable naturaleza humana.
Ginebra©®
(Relato perteneciente al Reto Juevero de Tracy, del 27
de Febrero: “Carnaval”)


Que bien que te hayas sumado al jueves y nos dejes este relato esperanzador de un seño o pesadilla, que el fuego purifica y nos devuelve otra vez las ilusiones y la fe en el ser humano.
ResponderEliminarQuememos pues ésas máscaras y retomemos la alegría que es abrir cada día los ojos y comenzar un nuevo día.
Un besazo y abrazote, que estos carnavales sean una renovación para todos de alegría voy bienestar.
😘😘😘🧚
Dentro de lo que el tiempo me permita, que en estos momentos no es del todo mi aliado, iré retomando algunas cosas; la verdad es que ya lo echaba de menos 😊
EliminarY bueno, cuando vi la propuesta sobre las máscaras, me vino a la cabeza ese otro tipo de "máscaras" y todo lo que supuso no hace mucho, así que lo dejé fluir...
Gracias por todo, mi preciosa Campi.
Abrazos y cariños 💙
Desde que se
ResponderEliminaracerca el sábado .
Pues lo dejaremos que se acerque y lo atraparemos durante el tiempo que se deje.
EliminarUn abrazo, Orlando 💙
Ni te imaginas lo que me alegré al ver tu participación entre los relatos carnavaleros, como tampoco podrás imaginar lo que te agradezco tú presencia, además con una historia original y muy bella, como es tu marca de agua en todo lo que haces.
EliminarMiles de besos con mi agradecimiento.
Muchas gracias, querida Tracy.
EliminarVoy retomando poco a poco todas las actividades.
Ya echaba de menos los jueveros, y, sobre todo, a vosotros.
Ha sido un placer participar 😊
Abrazos y cariños enormes 💙
Que sorpresa Ginebra, encontrarte en lis Retos Jueveros! Sin duda los Carnavales son una via de escape de lo cotidiano, sobre todo cuando nos es difícil o hostil! Es una válvula de escape ideal! Un abrazote!
ResponderEliminarYa me apetecía retomarlos. Poco a poco volviendo a la normalidad... 😊
EliminarY así como dices, el conmemorar esos acontecimientos de nuestra historia y cultura, nos hace desconectar de esa realidad que puede llegar a ser muy hostil.
Muchas gracias por tu sentir, preciosa.
Abrazos y cariños 💙
El relato es genial, transmitir tanto en tan poco es algo que no está al alcance de cualquiera... Enhorabuena.
ResponderEliminarUn abrazo y buen fin de semana.
Un placer que así lo hayas sentido e interpretado, querido amigo.
EliminarEra mi propósito; transmitir el sentimiento que me había invadido al ver la propuesta.
Muchas gracias por tu presencia y tu sentir.
Abrazo grande, y muy feliz finde 💙
Creo que todos los carnavales son en realidad un ritual, de festejo o de renovación, y si hay que festejar, la libertad siempre debe tener su fiesta. Un texto profundo en su esencia.
ResponderEliminarDulces besos cariñosos y dulce fin de mes Querida Gine.
Así es. Todos son significativos. Y, como bien dices, la libertad bien merece una fiesta, sobre todo aquella que nos hace ser humanos, como merecemos por esencia.
EliminarGracias por tu sentir, mi querido Dulce.
Bsoss y cariños enormes, y muy bonito mes que acabamos de comenzar 💙
El fuego que todo lo purifica, que todo lo limpia y también que todo lo consume con su calor abrazador, aquí simboliza la esperanza de un nuevo comienzo.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu relato y bienvenida nuevamente a los retos de los jueves.
Un abrazo y buen fin de semana.
PATRICIA F.
Y no perdamos nunca esa esperanza, a veces escurridiza, quizá por cansancio ante tanto..., y celebremos aquello que nos hace purificar y vislumbrar nuevos horizontes.
EliminarMuchas gracias, Patricia. Ya los echaba de menos 😊
Abrazo grande, y muy feliz finde 💙
Hola Ginebra, un relato lleno de esperanza que muestra que tras la tormenta llega la calma, la ciencia es muy valiosa y una vez más logra vencer un virus letal. Tras quemar las máscaras en la fogata llega el momento más liberador.
ResponderEliminarUn abrazo
Más allá de las sombras y las tormentas, siempre acaba asomándose esa brizna de luz a la que asirse...
EliminarPor más momentos liberadores... 🪽💫
Gracias por tu sentir, querida Nuria.
Un abrazo grande 💙
Que ceremonia tan acertada para despedirse de una distopía que, lamentablemente, fue muy real.
ResponderEliminarMagdalena se deshizo de un miedo, igual que los demás.
Besos.
Muy real. Y muchos la vivimos demasiado cerca...
EliminarLos miedos son muros que debemos derribar. A veces no es fácil, pero cuando lo hacemos, entendemos la importancia de su prisión.
Gracias por tu sentir, querido amigo.
Un abrazo grande 💙
Hermoso relato. Madre e hija, de la mano, festejando volver a ser ellas mismas.
ResponderEliminarUn saludo.
No hay libertad más grande que esa...
EliminarGracias por tu sentir, Necco.
Un abrazo 💙
Hola Gin, que bonito relato nos has dejado, lleno de esperanza, de liberación, de poder volver a una vida normal.
ResponderEliminarBesos guapa💛
Que no nos abandone nunca la esperanza, a pesar de lo difícil que nos lo pone a veces la vida...
EliminarGracias por tu sentir, preciosa.
Bsoss, y muy feliz semana 💙
Me gusta mucho el carnaval de tu relato. Incluso pienso que tiene más sentido dedicar un día a la autenticidad que a ponerse disfraces y máscaras, que ya hay bastante de eso a diario.
ResponderEliminarMe gustan los carnavales tradicionales y hubo un tiempo en el que tuvieron su razón de ser pero hoy por hoy, me parece que ya es algo superado y hasta se le podría dar un giro tan genial como el que has ideado.
Buen domingo Ginebra, besos.
Es un acto de fe y valentía, mostrar y celebrar esa autenticidad que nos define.
EliminarEstaría bonito ese giro y, sobre todo, sería muy enriquecedor y beneficioso mara nuestra salud emocional 😊
Muchas gracias por tu sentir, querida Ana.
Abrazos y cariños, y muy feliz semana 💙
Me encanta tu relato, Ginebra, ese quitarse precisamente la protección anti virus para celebrar la libertad de no tener que llevar ninguna máscara... es un magnífico giro, un Carnaval arrancándonos el disfraz... una genialidad, amiga, que da a lugar a múltiples lecturas... Un abrazo bien grande!
ResponderEliminarA veces son necesarios esos giros para encarar la vida de otra manera 😉
EliminarY la libertad bien lo merece...
Muchas gracias, preciosa.
Un placer que te haya gustado.
Abrazos y cariños enormes 💙