Slim Aarons
Vida llévame al borde
de la locura, al abismo del infierno; deja que mi ser despierte en un gemido
tan intenso, que resuene por todas las paredes. Deja que tus manos nos
recorran, que nos lleve el éxtasis y cuando salgamos de este infierno,
lleguemos juntos a ese paraíso.
Vida, te adornaré de
besos, para conocer la miel de tus labios, para acercarme a tu alma, tu piel...
tus ansias...
Intensa vida, déjame
fluir como un beso, acércate... ¡¡¡Bésame!!!, para que sepas cuanto te
deseo....
Así quiero que me
sientan vida; dentro muy dentro, gozar, darle un sueño... y estando así, sobre
ellas, acariciado por sus muslos, me iré despacio, poco a poco me colocaré
dentro, muy dentro de ti.
Te daré el deseo y me
estremeceré al ver sus rostros deseándome, sus ojos suplicar, sus manos
arañarme... empujando suave, despacio... pero profundo... dentro muy dentro.
Te rindes y tiemblas
sumisa desmenuzando las venas, las mías. Eres Selva negra que con la boca
esculpe, bebo del zumo de tu ser.
La tarde gris su
presencia evoca, los recuerdos se van apoderando; Llueve y la brisa no me moja,
me mojan sus besos, sus labios amarrados... yo erecto, pienso tu lejanía.
Solo con una mirada,
de mi voluntad lentamente te apoderas. Tus manos como serpientes, tu boca miel
derramada. Destilas veneno, destilas vida.
Esa tarde fresca,
mientras te llovías sin decir nada, te acercaste a mí, y dijiste:
-No digas nada.
Tus besos de mordida
dulce, mi cuerpo, tus manos quemaban. Tus palabras no eran más que gemidos;
murmuraste vida...
-Quiero que desees mi
caracola de nácar con tu lengua de beso, me tortures con tus dedos de seda,
saborees las paredes que se mueven al ritmo de tu boca...
༄
MI DEMENCIA ES VIVIR
Slim Aarons
La vida es todo esto,
lo que da la sexualidad con sus sorprendentes texturas; su piel desnuda bajo la
seda y las sutiles erecciones de sus casquillos coronando sus pechos, el vello
que asoma en la textura de la tela, la transparencia del movimiento sutil
agitada por el movimiento de sus caderas, el delicado destello de la
profundidad de su ombligo, transformaciones naturales de la desnudez. Esos
elementos afrodisiacos que se escapan vistiendo su piel, mientras se entrega a
los juegos de hacer el amor. La vida agranda y enaltece el mundo de las
sensaciones. La vida es sexo, revive lo que se está marchitando, despierta la
humedad, no le hace pasar sed, la deja sin sangre. No hay dos pieles que tengan
la misma textura, nunca es la misma luz, ni la misma temperatura, ni las mismas
sombras, ni tampoco el mismo gesto; porque el amante cambia y se reinventa a
cada amanecer... Cuando está encendido por el verdadero deseo de amar
libremente, puede recorrer la interminable historia de tantos siglos de cuentos
de amor. Es de una enorme gama, enormes cambios, variaciones de madurez e
inocencia, perversidad y arte, de cuerpos graciosos y naturales.
No nos hemos sentado
para charlar durante horas preguntándonos qué debe tener usted. Si usted ha
cerrado sus sentidos a la seda, la luz, el color... la fragancia de su piel
contrasta con la lujuria que despierta en mí, porque el deseo es la luz de la
vida, la temperatura exacta del amor, la fragancia que suelta su intimidad en
esos momentos de locura, el torrente de agua que se escapa de sus hendiduras
hechas de sal.
El carácter y su
temperamento; deben estar ahora aquí, en el roce de mis dedos, en el despertar
del deseo y el placer. Hay muchísimos sentidos secundarios que fluyen como
afluentes de río y la corriente principal del sexo, del orgasmo alimentado por
las ganas de vivir. Sólo la unión de los latidos, del pulso de su sexo y del
compás excitado de su corazón, son el camino a la creación del éxtasis.
Ilumina mi boca con el sabor y la luz que se derrama,
mientras me oculto entre tus piernas, descubriendo la salida de este laberinto.
Mi locura es la vida, mi demencia, vivir....
(Textos pertenecientes a la propuesta de Serendipia༄Variétés: «La vida»).
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