©Patrizia Burra
ESTE BLOG ES UN SALÓN DONDE SE REÚNEN ESCRITORES Y AMIGOS PARA CONVERSAR, LEER O PARTICIPAR EN LOS DIVERSOS RETOS QUE SE VAN PROPONIENDO MENSUALMENTE.
Las puertas están
abiertas para todo aquel que desee acompañarnos, sin más propósito que disfrutar
de la escritura/lectura, y crear esos bonitos vínculos que nos conectan con
la emociones en este viaje maravilloso en el que compartir y sentir desde la
reciprocidad.
HISTORIAS ENCADENADAS
Las historias permanecerán abiertas durante un mes.
Cada uno de los participantes deberá continuar el hilo
argumental a partir del anterior comentario.
No hay límite de palabras, y podéis participar tantas veces
deseéis.
En el muro del blog tendréis los enlaces para acceder a cualquiera de las historias; VUESTRAS HISTORIAS.
Aimie-Lee Bliem
Textos del reto de julio y agosto «La vida»:
Chica/ Roselia Bezerra/ Nuria de Espinosa/
Rodrigo Fúster/ Gustab/ María/ Auroratris/
Campirela/ Dulce/ Lunaroja/ Chema/
Dafne Sinedie/ Marifelita/ Tracy/ Ginebra.
sábado, 31 de mayo de 2025
La herencia
miércoles, 8 de enero de 2025
Esquizofrenia…
El ‘oráculo’ había sido claro mencionando ‘la búsqueda del alma’ como requisito fundamental para ‘desentrañar’ toda la verdad y liberarme. ‘Lejos de casa’ sentí ‘de todo corazón’ no tener a mis amigos más cerca. Tenerlos para poder hablarles, yo a ellos y ellos a mí, en esta ‘mi hora más oscura’.
No podía creer que otra vez estuviera pasando, ni que me sintiera de nuevo tan sola. Pero ‘lo que vuelve’ está demasiado ‘enredado’ y estos ‘días extraños’ no hago sino recordar ese pasado feliz, cuando todo parecía marchar de manera apacible. ‘¡Adelante, hacía arriba!’ me repito a mí misma como una letanía. No es la primera vez –ni será la última, sospecho- que el ‘contagio’ de un pesimismo exacerbado me pone fuera de mí. Asistir a este ‘espectáculo de humo’ no me permitirá un ‘nuevo crecimiento’.
Recuerdo que la última vez que mis fantasmas me visitaron me llevaron hasta el delirio, la locura, la pérdida del equilibro y me trajeron de vuelta el miedo y la desolación. Esta es la ‘gravedad’ de los hechos que me hacen sentir como en el ‘mito’ de Sísifo, cargando siempre con el enorme peso de mi propia piedra.
Por más que lucho, por más ‘reflexión e introspección’ que haga, por más que me insista a mí misma en que no son o no existen, ellos están presentes, aparecen cuando menos lo espero. Los veo. Sus voces me hablan y me repiten sin cesar que el ‘futuro pasó’ porque lo que ha de venir es la repetición del pasado. Lucho para que se vayan, para que desaparezcan. Pero vienen conmigo, me acompañan allá donde vaya y me ordenan que obedezca con ciega sumisión, que someta mi voluntad a la suya para después sentirme desdichada, infeliz y desgraciada… Y este es el ‘trance’, porque nadie los ve excepto yo…


