Queridos
amigos. Como ya sabéis muchos de vosotros, llevo un tiempo inmersa en esa
temible y despiadada batalla del Alzheimer que alcanzó a mi madre… Un proceso
muy duro y triste, y que en estos últimos días ha entrado en ese tránsito en el
que sólo cabe esperar…, y amar; amar inmensamente. Ya
no hay tiempo; sólo la incertidumbre del momento de ese inevitable desenlace…
Mis
fuerzas y mis ánimos ahora se centran en ese puente...
Es
pues que os pido disculpas por adelantar las publicaciones que ya tenía
previstas de vuestros aportes, y no poder cerrar el proyecto actual como lo hago habitualmente, ni seguir con los sucesivos…
Llega
el momento de dejar en paréntesis estos viajes de letras que, bien sabéis, amo
con toda mi alma. Estos proyectos que no sólo han unido tantas y tan
maravillosas plumas, sino también y lo verdaderamente importante y hermoso, a
cada una de las personas que están tras ellas, creando vínculos tan bonitos como
enriquecedores, de respeto y cariño.
También
quiero trasladar aquí mi agradecimiento por las bellas palabras que me habéis dejado en mi aporte, Mamá mía. No
sabéis lo que significan para mí… GRACIAS.
No
es un adiós. Es un hasta luego en ese transcurrir de la vida que siempre ha
de seguir adelante. Y una vez más y siempre, agradecida de todo corazón por
haberme permitido volar y sentir con cada uno de vosotros; por abrir esta
ventana y teneros al otro lado con vuestras palabras, vuestros ánimos y cariño,
que han sido y son bálsamo, luz y balaustre…
Y para dejar en pausa este espacio de retos y sentires, que es de todos, he pensado hacerlo con una reflexión que, si lo deseáis, la podéis extrapolar a vuestros blogs para escribir sobre ello, así como en los comentarios de esta entrada, mientras estos proyectos permanezcan inactivos y yo esté ausente.
*
Hay
algunas palabras que nos cuestan pronunciar en voz alta: Cáncer, Alzheimer,
muerte… Y es que en las escuelas nos preparan para una sociedad en la que
ejercer carreras; trabajos; proyectos; metas…, para adquirir esa cultura y educación
indispensables para el desarrollo y evolución de un mundo digno. Pero ¿y esa
parte emocional, espiritual y mental que es el verdadero sostén del ser humano?
¿Por qué no instruir y estimular la consciencia; trabajar en la aceptación de
la vida y la muerte en cada uno de sus procesos; prepararnos para los golpes de
la vida para entender su ciclo vital y natural, y estar fuertes y conciliados
con lo emocional? ¿Por qué no estudiar y conocer nuestro universo interior, como parte de la educación esencial?
A veces, tengo la sensación de que el mundo está dormido ante una verdad tan intangible como vital; ante una parte de nosotros que, poco a poco, está despertando…
*
Disculpad
mis ausencias y silencios; y, nuevamente y mil veces, gracias.
Hasta luego; hasta siempre.
Ginebra©®

Mi querida Ginebra, gracias a ti por todo lo que nos das, que menos que estar, aunque sea de esta manera contigo en estos momentos.
ResponderEliminarGracias, por abrir esta puerta que tantas veces dejamos cerrada.
Gracias, por nombrar lo innombrable, por mirar de frente lo que nos duele, lo que nos transforma.
Vivimos en una sociedad que nos enseña a producir, a competir, a avanzar… pero pocas veces a sentir, a sostenernos, a caer con dignidad.
Tu texto es un llamado a la ternura, a la conciencia, a la educación del alma.
Porque sí, necesitamos aprender a vivir, pero también a morir, a acompañar, a aceptar.
A explorar ese universo interior que no tiene asignaturas, pero sí urgencias.
Gracias, por recordarnos que lo emocional no es un lujo, sino un pilar.
Que el silencio también educa, que el dolor también enseña, y que la palabra puede sanar.
Hay palabras que al oírlas y sentirlas nos llegan a lo más profundo de nuestro ser, y en ese momento sentimos quién está detrás de ella, hoy desearía que sintieras todo mi cariño y afecto que te tengo.
Mi abrazo, te, llegue, aunque sea un segundo en forma de caricia y compañía.
Aquí estaremos, esperándote siempre.
Cuidate por favor, Campirela_
Lo importante es estar donde quieres estar, tu madre necesita mucho y sobre todo tú no te puedes guardar ni un te quiero, una caricia, un beso. El tiempo que tengas cuídala, llegara su final, llega la muerte y es para toda la vida (parece una incongruencia) pero es para siempre.
ResponderEliminarLo he vivido con mi madre y se lo cruel que es, no tiene nada que ver con las novelas y poesías. Atesora recuerdos.
Un abrazo besos y cariños.
Siento mucho por lo que estás pasando mi querida Ginebra, no tengo palabras para animarte por tan duros momentos por los que estás atravesando con tu madre. Una enferrmedad muy cruel que finiquita los recuerdos de las personas, y muy duro para los que están cerca.Y ya va llegando a su fin. Durísimo. Duele mucho porque lo se por experiencia. Y no se cómo darte fuerzas querida Ginebra. Solo decirte que no te preocupes de nosotros. Cuídate tú. Para sacar fuerzas para todo lo que estás pasando y pasarás. Ya vendrás otros tiempos. Ahora es lo que toca. Estaremos siempre cerca. Y ya sabes donde estoy.
ResponderEliminarBesos enormes con todo cariño y un abrazo inmenso lleno de fuerza y energía.
hola ginebra, estoy totalmente de acuerdo con el texto en azul. estoy seguro de que en otras culturas del mundo se manejan mejor estas situaciones y las emociones que generan.
ResponderEliminarsiento mucho que estés pasando por algo así, una persona tan positiva y con tanta capacidad de amar. espero que tu madre no sufra y que lo llevéis con la mayor paz que sea posible.
un abrazo grande y ojalá vuelvas pronto. necesitamos personas como tú en nuestras vidas.
Queridísima Ginebra, bien sabemos que toda tu energía ha de estar al lado de tu madre, son momentos muy críticos, y que como bien dices, difícilmente estamos preparados... y es que tienes toda la razón, tampoco entiendo porqué no se nos instruye para afrontar la enfermedad, la muerte... y es que se mira hacia otro lado... das en el clavo, estar fuertes emocionalmente, abrir la consciencia, son duras tareas que hemos de encarar en soledad... Gran Guerrera Ginebra, cuídate, usa tu preciosa fantasía como escape cuando lo necesites, y sé muy consciente de la fuerza que te habita.
ResponderEliminarGracias por todo lo que nos das, una maravillosa energía llena de poesía, de creatividad.
Te mando un inmenso abrazo y todo mi cariño
Por ello no hay mayor escuela que la vida, las experiencias diarias a las que nos enfrentamos, lo demás son conocimientos para cumplir un rol social. Ya sabes que eres una Guerrera, no es casualidad que así te reconozcamos y aunque esta batalla no depende de ti, sabrás acompañar como Guerrera a tu madre que sin duda también lo es. Cuando algo escapa de nuestras manos solo podemos aligerar la carga del resto y velar por la propia. Mucha fuerza Mi Grácil Libélula.
ResponderEliminarMás dulces besos cariñosos 💜
Hola preciosa, en estos momentos sobran las palabras, solo mandarte fuerza para pasar todo este proceso y no te preocupes por nada de aquí.
ResponderEliminarUn abrazo grande y mi cariño
Hola Ginebra,
ResponderEliminarEn una situación así creo que solo puedo darte ánimos deseando que tengas mucha fuerza, que la necesitarás para estos días que estan por venir!
Gracias por tus iniciativas y por compartir tantas cosas con nosotros! Hablamos de nuevo a tu regreso! Un abrazote bien fuerte!
En mi experiencia, el duelo y la muerte sí son temas que se pueden tratar en todos los niveles académicos; infantil, primaria, instituto y universidad. De hecho, mi hermana escribió su memoria de TFG sobre cómo llevarlo a las aulas a través del RAP, teniendo en cuenta todas las competencias básicas en su programación didáctica (lengua, matemáticas, historia...) Por supuesto, los docentes y las familias también tienen que estar dispuestas a tratar ese tema, que en cierto modo sigue siendo tabú.
ResponderEliminarMe viene a la mente la Carta a Meneceo, de Epicuro. Duele hablar de la muerte, de la enfermedad, del dolor. ¡Pero son parte de la vida! Y la felicidad puede llegar a pesar de todo ello.
Entiendo tu situación porque este año viví el fallecimiento de mi padre, y quizás me anime a seguir el hilo de tu reflexión, puesto que las palabras tienen ese poder curativo.
Te mando mucha fuerza y ánimos, querida Gin 💜 ¡Aquí estaremos!
Un besazo
Querida Gin, aunque sabía de la enfermedad de tu madre, me han sobrecogido tus palabras, cuando venía a releer tu propuesta del mes de Septiembre, ya sabes que siempre llego a última hora.
ResponderEliminarNi que decir tiene que me uno a tu silencio brindándote el mío en este mes de Septiembre.
Llevas razón en que no hemos sido educados en hablar con naturalidad de algunas enfermedades y menos aún de la muerte, afortunadamente los tiempos y la educación en valores, están cambiando, yo lo noto en mis nietos, como empecé a notar el cambio en mis hijas. Espero y deseo que este cambio se vaya generalizando cada día más.
Yo he perdido a mis padres y desde luego te comprendo, sobre todo con el último que se te va, sientes tal sensación de orfandad, que yo aún no la he soltado y son muchos los años que hacen de haber perdido a mi madre, la última que se me fue
Mucho ánimo y mucha paz y amor hacia ti y hacia ella, lo estás haciendo como debe ser, acompañándola en ese tránsito doloroso pero vital
Un abrazo con todo mi cariño y sabes que me tienes con toda mi alma, querida Gin.
Querida Ginebra.
ResponderEliminarSolo darte ánimos para lo que viene que según cuentas edta próximo e inevitable.
Ya es bastante cruel el proceso para la familia; espero que tengas apoyo en ella. Tu madre, según nos dicen, y por la fase que comentas en que se encuentra, no sé da cuenta ya de lo que pasa.
En fin, espero que sea lo menos doloroso posible.
Un fuerte Abrazo
Mi querida Gin, te comprendo y tienes razón en todo lo que dices.
ResponderEliminarDesde que nacemos estamos listos para partir en cualquier momento, pero no tenemos consciencia de ello, ni nos preparan para afrontar algo que es tan natural como la vida...
Me asombra y casi envidio la visión sobre la enfermedad y la muerte que tienen otras culturas.
Acompañar a trascender en estos momentos es lo que te ha de ocupar, por muy doloroso que sea, podrás mostrarle todo tu amor y aunque creas que no se da cuenta, creo que en lo más profundo de su alma quedará grabado todo el amor y la gratitud que le profesas. Y nada más bello que cuando su alma vuele libre, tú sientas que lo has dado todo por ella, y ella te abrace para toda la eternidad.
Un fuerte abrazo, Gin querida.
Querida Ginebra, un tránsito difícil el que estás viviendo. Un acompañamiento amoroso en una enfermedad vivida en segunda persona...A veces faltan las palabras porque no llegan a expresar. Te envío un abrazo fuerte. ¡Ánimo, fortaleza y resiliencia!. Sé bien, por propia experiencia, que en las dificultades se crece y nos hacemos mejores personas.
ResponderEliminarUn abrazo
lady_p
Hola Ginebra, siento lo que estás pasando y que decirte, mucho ánimo y mucha fuerza, es difícil manejar todas estas emociones, pero no queda otra que ponerse la armadura de guerrera de la luz y acompañar hasta el final.
ResponderEliminarMuchos besos querida Ginebra❤️
Mi querida amiga, ley de vida, pero a qué precio? Nadie nos prepara ante tal situación, damos palos de ciego con la sorpresa del día a día y expectantes nos situamos en una esquina de la vida con el corazón en un puño y la emoción y el sentimiento del dolor, el dolor del alma, el que callamos y el que nadie ve.
ResponderEliminarTe dejo todo mi apoyo, todo el ánimo y toda la fuerza para este tránsito duro y áspero.
Mi abrazo sincero y lleno de cariño, querida amiga.
Solo puedo mandarte mi apoyo en fuerza de abrazo y de hombro en que llorar.
ResponderEliminarEs momento de estar con tu madre, por supuesto. De ser la mano a la que se pueda aferrar en los momentos más despiadado de la enfermedad y a la que se pueda agarrar también cuando la ternura y el reencuentro os unan y le hagan recordar quién es ella y quién eres tú para ella.
Un abrazo fortísimo de corazón. 🤗
Aunque se te extraña, es un motivo válido.
ResponderEliminarY cuando vuelvas será algo celebrado.
Te envío un abrazo empático.
Mi querida amiga Ginebra. Imagino lo duro que está siendo esta cruel y terrible enfermedad. La viví con mi madre y cuando todo termina deja muy tocado al cuidador. Espero y deseo que guardes todo los buenos recuerdos de tu madre.
ResponderEliminarPor mi parte solo darte todo mi apoyo, fuerza, ánimo y cariño.
Estoy deseo tu regreso.
Un fuerte abrazo