(Autor:
©Chema)
Aprendí el concepto de resiliencia en la carrera. Viene a ser la capacidad de un material para recuperar su forma original, una vez que ha dejado de actuar sobre él una determinada fuerza o tensión.
Bajo ciertas circunstancias, tal vez actuamos de manera retraída y evitativa del conflicto, por pura supervivencia. Pero siempre tenemos nuestras pequeñas parcelas en las que podemos ser nosotros mism@s. Para mí la principal de esas parcelas es dar clases de matemáticas.
Hace dos o tres meses estaba en la Casa del Libro, dando un vistazo a la sección de poesía. En una esquina entre dos estanterías tienen un sillón, para que la gente se siente a ojear los libros a gusto. Pues vi a una chica de aproximadamente mi edad limpiando el sillón con alcohol y una servilleta de papel. Pensé: “jo, ésta es peor que yo!”. O no, porque yo que tengo ‘toc’ diagnosticado, posiblemente ni siquiera me sentaría allí.
Pase lo que pase, a pesar de las circunstancias adversas, de las labores poco agradecidas y valoradas, de los rechazos y abandonos que podamos sufrir... siempre habrá esperanza de encontrar algo o a alguien que nos ilusione. Esa parcela propia y de nadie más, en la que podamos recuperar nuestra forma original, nuestro ‘yo’ genuino.
Y que nuestra vida se vuelva a llenar de prosa y poesía...
(Relato perteneciente
a la propuesta de Serendipia: “Resiliencia”)



Creo que has hecho un gran texto sobre esa palabra que se ha puesto de moda y viene a decir que en los momentos duros de la vida hay que sacar fuerzas de flaqueza.
ResponderEliminarCada persona gestiona sus fracasos, sus errores y sus desdichas de manera diferente, pero ante la adversidad siempre hay que sobreponerse, porque eso nos hace más fuertes y aprendemos más de nosotros mismo.
Y por supuesto, todo trabajo es digno cuando sea hace con dignidad.
Un fuerte abrazo, muy real tu texto.
El tener que enfrentar grandes desafíos, si no salimos descalabrados, nos da confianza y hasta se pueden dar por buenos los malos momentos y es que la vida es un tira y afloja que nos enseña nuestros puntos fuertes y débiles.
ResponderEliminarAprendemos a ignorar el rechazo y la ingratitud, que desde luego duelen, pero en vez de hundirte puede servir para atrincherarse en lo que verdaderamente importa, ser uno mismo. Pienso que los juicios de otros son irrelevantes cuando estás conforme con lo que haces, personalmente si alguien me hiere, como me dijo un día un amigo "que le den" el problema no soy yo, es su mirada despectiva que probablemente le mina en su interior.
Me ha gustado mucho lo que planteas, un besito.
Olá, querida Chema!
ResponderEliminarComigo se deu o mesmo, desde meus dezesseis anos que só me concentro com exclusividade nos estudos e escritos. Após aposentada foi bem melhor.
Prosa e poesia são fontes de resiliência ímpares.
Trouxe um tema ótimo para acrescentar no quesito resiliência
Tenha nova semana abençoada!
Beijinhos fraternos