Laura Berger
• No puede ser, eso que me cuentas suena a
surrealismo puro, a ensoñación o, perdona el atrevimiento, a un mal viaje por
algo que hayas tomado «en mal estado». La lógica prevalece, lo demás es pura
demagogia, chica.
• Me lo describes de una manera muy real, pero
eso no quiere decir nada, solo existe en tu mente. Tú misma reconoces que lo
conociste durante un sueño y desde entonces te visita cada noche, nunca le has
visto fuera del mismo. ¿Estás segura de que no estás tomando medicación
caducada?
• Es muy bonito y erótico lo que narras, hasta
me atrevo a decir que lo encuentro romántico. La ceguedad hacia su persona hace
que te abras como una grana madura dispuesta a saciar el deseo. Me pregunto si
el tuyo o el suyo, o en todo caso, el de los dos. Que sí, que lo describes de
tal manera que puedo visualizar tu figura surrealista creada para el encuentro,
ante él te ves como una auténtica Venus, comprendo lo que te hace sentir, tan
real que asusta, como también comprendo la desazón al despertar y comprobar el
vacío.
• Dices que, jamás has visto a esta persona en
ningún otro lugar, es extraño, a veces nos quedamos con la imagen de alguien
que desconocemos, pero que por algún motivo ha hecho que nos quedemos con su
rostro o algún gesto.
• No puedo interpretar tu sueño porque no se
rige por ninguna ley de la psicología. Puedo hacer una sesión de hipnosis y
averiguar a dónde nos lleva. Créeme, todo lo que experimentas mientras estás
soñando es normal en esa fase. Luego queda la sensación, que es lo único real
porque tu cuerpo lo ha vivido.
• Me gustaría poder
ayudarte como amiga y como terapeuta, pero todo cuanto me cuentas es solo una
ilusión instalada en tu subconsciente. Los sueños son surrealistas y nos hacen
vivir y sentir algo que en circunstancias normales no existen. Creo que es hora
de bajar el gramaje de la dosis para empezar con otro tipo de terapia. Los cambios
de rutina también son apropiados en estos casos de tipo obsesivo.
• ¡En serio me lo
estás diciendo! No puedo creer que solo hayas venido hasta aquí para contarme
tu locura de sueño y no quieras hacer nada de lo que te propongo. Muy bien,
como quieras. Yo me quedo con mis pastillas y tú con tu erótico surrealismo.
(Texto perteneciente a
la propuesta de Serendipia༄Variétés: «Surrealismo»).
Me ha parecido un relato muy original, envolvente y con ese punto de surrealismo que te hace dudar constantemente entre el sueño y la realidad. Me gusta especialmente cómo juega con el deseo, la obsesión y la incredulidad de quien escucha, creando una conversación ágil, irónica y bastante divertida. El final, con ese «tú con tu erótico surrealismo y yo con mis pastillas», me ha arrancado una sonrisa y cierra muy bien la historia. Me ha encantado.
ResponderEliminarExcelente participación.
Un abrazo
Surrealista relato, sin duda alguna, porque me he imaginado a la terapeuta en un monólogo consigo misma.
ResponderEliminarBesos muy dulces, Mi Querida Auro.