No lo dudó ni un sólo instante. Sabía que hacer ese viaje iba a suponer un cambio drástico en su vida. Ya desde niña la estuvieron preparando para aquel acontecimiento: al recibo de esa carta, su identidad dejaría de ser la misma y tendría que asumir su irrefutable destino...
...aunque tampoco le
gustaba la idea. Le recordaba a los relatos de Hortensia, la escritora de La
esfera. Escritora a la que le había comenzado a tener una cierta antipatía.
Desde el recibo de la
carta se sentía como si fuera un personaje, que tuviera que seguir los
caprichos de alguien, para desarrollar una historia,
Asumiría su destino,
pero no con alegría.
Tuvo una semana para
prepararse y mentalizarse de que aquel viaje sería un antes y un después en su
vida.
Aquel destino que la
vida le había puesto en su camino le traería consecuencias, pero a veces, el
destino te invita a vivir aventuras y esta sin duda lo iba a ser.
El tren salía en unas
horas, cuando en el andén visualizó una figura que no le era desconocida, pero
sí aterradora...
... Era el guionista.
Lo recordaba de hace muchos años; precisamente de cuando le dijo que debería
abandonar el pueblo en el día de hoy.
- Hola, Déstiny.
Siento comunicarte que hay cambio de planes. El gobierno militar ha cambiado la
mayoría de edad a 21. Así que aunque ya tienes 18. no puedes irte. Tus padres
no lo permiten. Y además tienes que desdespedirte de tu ex novio, y reconquistar,
aunque supongo que ya sabrás que ya está saliendo con Trágedy...
Tras una intensa
semana, su mundo había cambiado. Había contemplado todas las variables posibles
que habría de enfrentar y su conclusión era que a pesar de todo, ella era capaz
de salir adelante por sí misma.
Deseó que Trágedy y su
ex fueran felices, desde luego ella lo iba a ser. De alguna forma ese giro del
destino resultaba muy liberador y hasta pudo sentir que renacía. Se despidió
del guionista y se fue tarareando mentalmente una canción, todo parecía igual
pero ella se sentía diferente.
La figura del guionista desapareció entre la multitud del andén, y con él, todas las expectativas y cadenas que la habían atado a un futuro escrito por otros. Destiny sonrió con un brillo renovado en los ojos, sintiendo que por primera vez era dueña de su propio destino. El tren, que minutos antes parecía ser el vehículo hacia una vida predeterminada, ahora le ofrecía infinitas posibilidades. Subió al vagón sin mirar atrás, sin cargar más equipaje que su nueva libertad. Las vías que la esperaban ya no eran trazadas por nadie más; ahora sería ella quien decidiera el rumbo. Sin embargo al mirar por la ventana se quedó atónita...
... Al ver el paisaje
que se abría ante ella ¿Realmente era la dueña de su destino? Entonces, por qué
motivo no estaba yendo hacia ese lugar improvisado en el cual comenzaría una
nueva vida mucho más estable. Mirando a su alrededor reparó en detalles que antes
habían pasado desapercibidos o simplemente, habían cambiado. ¿Era real lo que
estaba sucediendo? O por el contrario, ¿Solo estaba en su cabeza? Su mente era
un hervidero de ideas. De repente, recordó el encuentro en el pasillo con aquel
desconocido que, amablemente le cedió el paso. Ese leve contacto, ahora lo
sabía, estaba intoxicada y todo podía ser una simple ilusión ¿Cómo saber la
verdad? Se dirigió al vagón donde estaba el baño, tenía que aclarar sus ideas
repasando los pasos marcados. Al levantarse de su asiento se encontró con un
rostro, el desconocido le sonreía abiertamente...
Y aunque correspondió
a su sonrisa, eso le dio algo más para pensar. ¿Hasta qué punto podía confiar
en un desconocido? ¿Realmente el confiar o el no hacerlo sería su decisión?
Destiny, su propio nombre, le estaba resultando algo irónico.
Después de todo, tanto
como el cambiar de vida, por una carta, como el de no poder partir, por un
cambio de reglas, eran hechos impuestos.
Al dirigirse al baño
vio su rostro reflejado en el espejo.
Solo tenía dieciocho
años, y sus ojos eran la imagen de una persona triste y preocupada.
Qué haría de nuevo,
allí en el hogar de sus padres, porque en verdad ella nunca encajó con ellos.
Tal vez esa carta era
la clave para saber quién era realmente ella.
Sacó la misiva de su bolsillo y se dispuso a volver a leerla con mayor atención, la primera vez fue tanta su sorpresa de recibirla que no fue consciente de lo que leía. Fue así que ahora notó que bajo la escritura parecía dibujarse un mapa. Puso la carta a trasluz y pudo apreciar la imagen completa de un mapa que señalaba un destino...
...que percibió con
intensa lucidez. Por primera vez apreció el valor de la preparación que le
dieron desde niña. Estaba lista para planear los pasos para afrontar los riegos
que implicaban esta aventura.
Y también para
improvisar ante los imprevistos. Tal vez tendría que saltar del tren antes de
llegar a la estación señalada, aunque preferiría no tener que hacerlo.
Por el momento, salió
del baño, muy segura de sí misma, manteniendo la sonrisa.
Aquel descubrimiento
fue el talismán para seguir con su aventura, había llegado la hora de echar a
volar y hacer sus sueños realidad.
Se bajaría en la
próxima estación, buscaría una biblioteca para ver en un atlas las coordenadas
que señalaban aquella carta y ese mapa oculto.
El tren frenó, su
destino estaba a punto de comenzar.
Al sentir el frenazo, comenzó de nuevo a leer compulsivamente
aquella carta, una y otra vez y otra más, sin poder dejar de hacerlo. Quería
grabar el mapa en su mente, pero a la vez, sentía que vivía en un déjà vu
interminable, una pulsión de la que no podía escapar. Se decía así misma... -no
vale, el destino me está haciendo trampas, copiando una y otra vez lo que ya he
vivido, debo saltar de este tren inmediatamente... No puedo permanecer aquí, ni
un segundo más... Así lo hizo, ni siquiera esperó a que el tren se parara en el
andén, saltó por una ventana y tras rodar un poco por el suelo, se levantó,
comprobó que lo que llevaba en su mochila como único equipaje, no se había
deteriorado en la caída y tras sacudirse el polvo y atusarse el pelo... respiró
y por fin caminó hacia ese futuro que tanto ansiaba encontrar... sin pensárselo, comenzó a correr alejándose de
las vías...
hasta que fue
derribada por una joven mujer, podría decirse que de la misma edad.
Destiny se preparó
para pelear, había sido entrenada.
-Calma, calma. Me
llamo Moira.
-¿Moira? ¿Cómo la
personificación del destino?
Moira le dijo que sí.
Que no había casualidad en ese nombre. También a ella la estuvieron preparando
desde niña.
-No debiste correr, es
una actitud sospechosa que debemos evitar -continuó diciendo Moira- Debemos
seguir caminando mientras tenemos una conversación trivial.
Destiny se aburrió
mucho de lo que hablaron pero lo disimuló. Hasta que Moira le entregó un par de
tarjetas.
-Esta es la biblioteca
adonde debes ir. La encontrarás fácilmente. Y esta es una tarjeta de socia. Te
ayudarán con la aventura. Y recuerda, sigue caminando, no llames la atención.
Aún aturdida por el golpe recibido al ser derribada por Moira,
se recompuso y caminó despacio, tal cual le había recomendado ella, hacia la
biblioteca, ¿por qué seremos tan violentos los humanos? se preguntaba DESTINY
mientras abría la puerta de una biblioteca diáfana y llena de luz...
Al entrar en la biblioteca, notó que todos los ojos estaban
fijos en ella. Moira al instante se dio cuenta de su presencia y le ofreció un
asiento al lado del suyo. Ambas compartieron confidencias y de común acuerdo
decidieron seguir el viaje a ese lugar idílico las dos juntas, pero eso sería
el día siguiente, ya que Moira había encontrado un lugar para descansar esa
misma noche.
Era un lugar más
grande que un departamento, aunque no demasiado. Tenía comodidades para
descansar, con todo confort.
Moira le dijo que lo
disfrutara, que aprovechara todo lo que pudiera, porque el viaje no sería
turístico, sino de aventuras. Con sigilo y algo de peligro.
-Para eso me
prepararon desde niña -contestó Destiny- Estaré a la altura de mi destino.
-Me gusta esa
respuesta- dijo Moira- Arreglamos algunos detalles y preparo la cena.
Organizaron lo que
tendría que llevar, más, binoculares, una carpa. Y llegada la hora, disfrutaron
de la cena preparada por Moira. Un lujo al que renunciarían por algún tiempo.
Estaban listas para
una misión que sería una carga pero una carga compartida entre dos.


...aunque tampoco le gustaba la idea. Le recordaba a los relatos de Hortensia, la escritora de La esfera. Escritora a la que le había comenzado a tener una cierta antipatía.
ResponderEliminarDesde el recibo de la carta se sentía como si fuera un personaje, que tuviera que seguir los caprichos de alguien, para desarrollar una historia,
Asumiría su destino, pero no con alegría.
Tuvo una semana para prepararse y mentalizarse de que aquel viaje sería un antes y un después en su vida.
ResponderEliminarAquel destino que la vida le había puesto en su camino le traería consecuencias, pero a veces, el destino te invita a vivir aventuras y esta sin duda lo iba a ser.
El tren salía en unas horas, cuando en el andén visualizó una figura que no le era desconocida, pero sí aterradora...
... Era el guionista. Lo recordaba de hace muchos años; precisamente de cuando le dijo wue debería abandonar el pueblo en el día de hoy.
ResponderEliminar- Hola, Déstiny. Siento comunicarte que hay cambio de planes. El gobierno militar ha cambiado la mayoría de edad a 21. Así que aunque ya tienes 18. no puedes irte. Tus padres no lo permiten. Y además tienes que desdespedirte de tu ex novio, y reconquistar, aunque supongo que ya sabrás que ya está saliendo con Trágedy...
Esto no es pare del relato
ResponderEliminarNoo, Ginebra.
Tiene que ser "desdespedirte y reconquistarlo" (fallo mio) , sino no tiene sentido.
Abrazoo
Lo cambio! 😁👍😉
EliminarUn abrazo grande 😘💙
Tras una intensa semana, su mundo había cambiado. Había contemplado todas las variables posibles que habría de enfrentar y su conclusión era que a pesar de todo, ella era capaz de salir adelante por sí misma.
ResponderEliminarDeseó que Trágedy y su ex fueran felices, desde luego ella lo iba a ser. De alguna forma ese giro del destino resultaba muy liberador y hasta pudo sentir que renacía. Se despidió del guionista y se fue tarareando mentalmente una canción, todo parecía igual pero ella se sentía diferente.
La figura del guionista desapareció entre la multitud del andén, y con él, todas las expectativas y cadenas que la habían atado a un futuro escrito por otros. Destiny sonrió con un brillo renovado en los ojos, sintiendo que por primera vez era dueña de su propio destino. El tren, que minutos antes parecía ser el vehículo hacia una vida predeterminada, ahora le ofrecía infinitas posibilidades. Subió al vagón sin mirar atrás, sin cargar más equipaje que su nueva libertad. Las vías que la esperaban ya no eran trazadas por nadie más; ahora sería ella quien decidiera el rumbo. Sin embargo al mirar por la ventana se quedó atónita...
ResponderEliminar... Al ver el paisaje que se abría ante ella ¿Realmente era la dueña de su destino? Entonces, por qué motivo no estaba yendo hacia ese lugar improvisado en el cual comenzaría una nueva vida mucho más estable. Mirando a su alrededor reparó en detalles que antes habían pasado desapercibidos o simplemente, habían cambiado. ¿Era real lo que estaba sucediendo? O por el contrario, ¿ Solo estaba en su cabeza? Su mente era un hervidero de ideas. De repente, recordó el encuentro en el pasillo con aquel desconocido que, amablemente le cedió el paso. Ese leve contacto, ahora lo sabía, estaba intoxicada y todo podía ser una simple ilusión ¿Cómo saber la verdad? Se dirigió al vagón donde estaba el baño, tenía que aclarar sus ideas repasando los pasos marcados. Al levantarse de su asiento se encontró con un rostro, el desconocido le sonreía abiertamente...
ResponderEliminarY aunque correspondió a su sonrisa, eso le dio algo más para pensar. ¿Hasta que punto podía confiar en un desconocido? ¿Realmente el confiar o el no hacerlo sería su decisión? Destiny, su propio nombre, le estaba resultando algo irónico.
ResponderEliminarDespués de todo, tanto como el cambiar de vida, por una carta, como el de no poder partir, por un cambio de reglas, eran hechos impuestos.
Al dirigirse al baño vio sub rostro reflejado en el espejo.
ResponderEliminarSolo tenía dieciocho años, y sus ojos eran la imagen de una persona triste y preocupada.
Que haría de nuevo, allí en el hogar de sus padres, porque en verdad ella nunca encajo con ellos
Tal vez esa carta era la clave para saber quién era realmente ella.
Intentaba participar pensando que solo era publicar un dibujo y lo que te sugería pero veo que es algo más complicado y no me aclaro mucho, quizá es porque no estoy en mi mejor momento. Un abrazo
ResponderEliminarHola, Chelo.
EliminarEso es del reto de este mes "Trazos", y es como dices: escoger un dibujo y escribir lo que te sugiera. Lo tienes en el post principal.
Este apartado donde me has comentado, es el de las historias encadenadas, que consiste en seguir el hilo de la historia dejando los aportes aquí mismo.
En cualquier caso, espero y deseo que estés bien, por eso que dices de no estar en tu mejor momento. Eso es lo principal.
Cualquier cosa que quieras preguntarme, no dudes en decírmelo.
Un abrazo grande 💙
Sacó la misiva de su bolsillo y se dispuso a volver a leerla con mayor atención, la primera vez fue tanta su sorpresa de recibirla que no fue consciente de lo que leía. Fue así que ahora notó que bajo la escritura parecía dibujarse un mapa. Puso la carta a trasluz y pudo apreciar la imagen completa de un mapa que señalaba un destino ...
ResponderEliminar...que percibió con intensa lucidez. Por primera vez apreció el valor de la preparación que le dieron desde niña. Estaba lista para planear los pasos para afrontar los riegos que implicaban esta aventura.
ResponderEliminarY también para improvisar ante los imprevistos. Tal vez tendría que saltar del tren antes de llegar a la estación señalada, aunque preferiría no tener que hacerlo.
Por el momento, salió del baño, muy segura de si misma, manteniendo la sonrisa.
Es un relato intrigante y cargado de giros que juega con la idea del destino y la libertad personal. Déstiny enfrenta un viaje que pasa de ser una obligación impuesta a una búsqueda de autodescubrimiento, con un tono que mezcla tensión, ironía y esperanza. El estilo es ágil, con diálogos que avanzan la trama y reflexiones internas que dan profundidad. El guionista como figura ambigua y el mapa oculto en la carta son detalles que enganchan, dejando un final abierto pero empoderador. La atmósfera de misterio y el carácter de Déstiny lo hacen muy disfrutable.
ResponderEliminarFelicidades.
Hola, Marcos.
EliminarMuchísimas gracias por dejar tu sentir en este relato encadenado.
Es un magnífico compendio de todos los amigos que están participando.
Aún sigue abierto. Es un reto mensual en el que ir siguiendo el hilo de la historia a través de los comentarios.
Si te apetece participar, será un placer.
Gracias, y un abrazo grande 💙
Aquel descubrimiento fue el talismán para seguir con su aventura, hay llegado la hora de echar a volar y hacer sus sueños realidad.
ResponderEliminarSe bajaría en la próxima estación, buscaría una biblioteca para ver en un atlas las coordenadas que señalaba aquella carta y ese mapa oculto.
El tren freno, su destino estaba a punto de comenzar.
jajaja al sentir el frenazo, comenzó de nuevo a leer compulsivamente aquella carta, una y otra vez y otra más, sin poder dejar de hacerlo. Quería grabar el mapa en su mente, pero a la vez, sentía que vivía en un déjà vu interminable, una pulsión de la que no podía escapar. Se decía así misma .. -no vale, el destino me está haciendo trampas, copiando una y otra vez lo que ya he vivido, debo saltar de este tren inmediatamente.. No puedo permanecer aquí, ni un segundo más.. Así lo hizo, ni siquiera esperó a que el tren se parara en el andén, saltó por una ventana y tras rodar un poco por el suelo, se levantó, comprobó que lo que llevaba en su mochila como único equipaje, no se había deteriorado en la caída y tras sacudirse el polvo y atusarse el pelo .. respiró y por fin caminó hacia ese futuro que tanto ansiaba encontrar .. sin pensárselo, comenzó a correr alejándose de las vías...
ResponderEliminarhasta que fue derribada por una joven mujer, podría decirse que de la misma edad.
ResponderEliminarDestiny se preparó para pelear, había sido entrenada.
-Calma, calma. Me llamo Moira.
-¿Moira? ¿Cómo la personificación del destino?
Moira le dijo que sí. Que no había casualidad en ese nombre. También a ella la estuvieron preparando desde niña.
-No debiste correr, es una actitud sospechosa que debemos evittar -continuó diciendo Moira- Debemos seguir caminando mientras tenemos una conversación trivial.
Destiny se aburrió mucho de lo que hablaron pero lo disimuló. Hasta que Moira le entregó un par de tarjetas.
-Esta es la bibllioteca adonde debes ir. La encontrarás fácilmente. Y esta es una tarjeta de socia. Te ayudarán con la aventura. Y recuerda, sigue caminando, no llames la atención.
Aún aturdida por el golpe recibido al ser derribada por Moira , se recompuso y caminó despacio, tal cual le había recomendado ella, hacia la biblioteca , ¿por qué seremos tan violentos los humanos? se preguntaba DESTINY mientras abría la puerta de una biblioteca diáfana y llena de luz...
ResponderEliminarGracias nuevamente y siempre por vuestras colaboraciones.
ResponderEliminarSois muy grandes, mis queridos amigos y compañeros de letras.
Habéis creado un relato magnífico; por su desarrollo, trama y misterio.
Por supuesto, y si así lo deseáis, podéis cerrar la historia, o si lo preferís, dejarla con un final abierto.
En cualquiera de los casos, un verdadero placer contar con vuestras plumas.
Y ¡comenzamos nuevo mes y nuevos retos!
Al entrar en la biblioteca, notó que todos los ojos estaban fijos en ella. Moira al instante se dio cuenta de su presencia y le ofreció un asiento al lado del suyo. Ambas compartieron confidencias y de común acuerdo decidieron seguir el viaje a ese lugar idílico las dos juntas, pero eso sería el día siguiente, ya que Moira había encontrado un lugar para descansar esa misma noche.
ResponderEliminarMuchas gracias por unirte a las Historias encadenas.
EliminarUn abrazo, y esperamos seguir contando con tu compañía 😉
Era un lugar más grande que un departamento, aunque no demasiado. Tenía comodidades para descansar, con todo confort.
ResponderEliminarMoira le dijo que lo disfrutara, que aprovechara todo lo que pudiera, porque el viaje no sería turístico, sino de aventuras. Con sigilo y algo de peligro.
-Para eso me prepararon desde niña -contestó Destiny- Estaré a la altura de mi destino.
-Me gusta esa respuesta- dijo Moira- Arreglamos algunos detalles y preparo la cena.
Organizaron lo que tendría que llevar, más, binoculares, una carpa. Y llegada la hora, disfrutaron de la cena preparada por Moira. Un lujo al que renunciarían por algún tiempo.
Estaban listas para una misión que sería una carga pero una carga compartida entre dos.
Que maravilla de textos, ha quedado muy bien hilado es un lujo como lo organizas y poder leerles a ellos. Un abrazote
ResponderEliminarMaravilla es encontrarte por aquí, mi querida Ester.
EliminarGracias de corazón por tu sentir 🙏
Es un lujo leerles y leerte; además de un bonito acicate para estas dinámicas y retos que nada serían sin vosotros.
Abrazos y cariños inmensos, y muy feliz finde 🤗🌿🪻🍀💙