(Autor:
©Necco)
Cuando no tengo nada
que hacer me siento en mi sillón favorito a contemplar mis álbumes de fotos. No
sé, supongo que es una forma de recordar aquéllos lugares visitados, vivencias.
No sé. Una manera de no olvidar.
Paso las hojas muy despacio,
pues me gusta entretenerme en cada una de las imágenes que contienen. Un árbol,
un edificio, un conocido monumento, una calle por la que paseé alguna noche y
que fueron retratados me traen a la memoria olores, sabores, brisas frescas o
cálidas, sonidos, palabras en idiomas que no conozco pero que aprendí.
¡Ah!, mira qué
curioso. En esta aparezco yo. Lo cierto es que no tengo muchas en las que
aparezca. ¿Quién me la hizo? No recuerdo bien, pero creo que fue una pareja muy
simpática. Sí... Ella llevaba un vestido azul y sonreía mucho. Él creo que era
italiano. Una pareja muy simpática. Me pidieron que les hiciera unas fotos y
luego se empeñaron en hacerme una a mí. No pareció importarles mis excusas para
que no se molestaran, que daba igual, que yo estaba solo, que ya había
fotografiado el lugar. "Así todo el mundo sabrá que has estado aquí cuando
se la enseñes", me dijeron. ¡Qué majos! Se puede encontrar gente
encantadora en cualquier lugar.
Es verdad. No aparezco
en casi ninguna fotografía. No me importa, ¿a quién se las podría enseñar? En
realidad, si lo pienso, viajo para poder escapar de esta soledad, para poder
compartir unos momentos con otros, como con la pareja simpática que me hizo la
foto. Probablemente ellos no me recuerden cuando vean las que les hice yo a
ellos, pues en su imagen pueden verse abrazados, sonrientes. En esta aparezco
solo, y aparezco de casualidad, por el empeño de un joven italiano que, junto a
una bella muchacha, rompieron por unos momentos mi silencio, mi soledad.
Cierro el álbum y lo
dejo en su estante. No quiero seguir viendo imágenes de árboles y edificios y
calles y monumentos junto a los que no aparezco, fotografías vacías que no dan
testimonio de mí, de nada. Fotografías a las que a nadie enseñaré.
No volveré a sentarme
en mi sillón favorito a no olvidar mi soledad.
©Necco
(Relato perteneciente
a la propuesta de Serendipia༄Variétés: “La fotografía”)



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